mie 15a. Ordinario año Par (Id=479)

Primera Lectura

¿Acaso presume el hacha frente al que corta con ella?

Lectura del libro del profeta Isaías
10, 5-7.13-16

Así dice el Señor:
"¡Hay de Asiria, vara de mi ira, bastón de mi furor! La envío contra una nación impía, la mando contra el pueblo que provoca mi enojo; para robarlo y saquearlo, para pisotearlo como el barro de las calles. Pero Asiria no piensa así, no es eso lo que planea en su interior: sólo piensa en destruir, en arrasar muchas naciones.
Porque dice:
"Con la fuerza de mi mano lo hice, y con mi ingenio, pues soy inteligente. He cambiado las fronteras de las naciones, he saqueado sus tesoros, he aniquilado con mi poder a sus habitantes. Me he apoderado, como de un nido, de las riquezas de las naciones; como se recogen huevos abandonados he reunido toda la tierra: Nadie ha batido las alas, nadie ha abierto el pico para piar".
¿Se pavonea el hacha ante el que le maneja? ¿Presume la sierra ante el que la usa? ¡Como si el palo pudiera mover a quien lo lleva o el bastón manejar a quien no es de madera!
Por eso el Señor todopoderoso dejará raquíticos a quienes presumen de fuerza, y debajo de su esplendor encenderá un fuego abrasador, que todo lo devorará".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 93, 5-6.7-8.9-10.14-15

Escucha, Señor, a tu pueblo.
Non repéllet Dóminus plebem suam
 

Aplastan a tu pueblo, Señor, y oprimen tu heredad. Asesinan a la viuda y al extranjero, matan al huérfano.
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Non repéllet Dóminus plebem suam

"El Señor no ve nada -andan comentando-, el Dios de Jacob no se da cuenta". Entiendan los tontos del pueblo, ¿cuándo comprenderán, ignorantes?
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Non repéllet Dóminus plebem suam

El que hizo el oído, ¿no va a oír? El que formó los ojos, ¿no va a ver? El que educa a los pueblos, ¿no va a corregir? El que enseña al hombre, ¿no va a saber?
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Non repéllet Dóminus plebem suam

Porque el Señor no rechaza a su pueblo, no abandona a su heredad; habrá de nuevo justicia en el juicio, y la apoyarán todos los hombres honestos.
Escucha, Señor, a tu pueblo.
Non repéllet Dóminus plebem suam

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Benedíctus es, Pater, Dómine caeli et terrae, quia mystéria regni párvulis revelásti

Aleluya.

Evangelio

Escondiste estas cosas a los sabios y las revelaste a la gente sencilla

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
11, 25-27

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús exclamó:
"Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y prudentes, y se las has dado a conocer a los sencillos. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y al Padre sólo lo conoce el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]